Documentado

La cena en el fogón, nadie a bordo: el barco fantasma de Diamond Shoals

2026-02-25 · Barcos fantasma · 3 min de lectura

Al amanecer del 31 de enero de 1921, un vigía de la estación de la Guardia Costera del cabo Hatteras distinguió entre la espuma una imagen inquietante: una gran goleta de cinco mástiles encallada en Diamond Shoals, el tristemente célebre "cementerio del Atlántico" frente a Carolina del Norte, con todas las velas aún desplegadas. Era la Carroll A. Deering, de Bath, Maine, botada apenas dos años antes y de regreso a casa desde Río de Janeiro tras entregar un cargamento de carbón. El mar embravecido mantuvo alejados a los rescatistas durante días; cuando por fin subieron a bordo, no encontraron a nadie a quien rescatar.

Lo que sí encontraron alimenta un siglo de especulación. En la cocina, según los relatos de quienes abordaron, había comida a medio preparar: sopa de guisantes, costillas y café, según la versión más citada. Sin embargo, el cuaderno de bitácora, los instrumentos de navegación, los papeles clave, los efectos personales de la tripulación y los dos botes salvavidas habían desaparecido. El aparato de gobierno estaba destrozado: la rueda del timón hecha añicos, la bitácora hundida, el timón desconectado. La habían tripulado once hombres, al mando del capitán Willis B. Wormell, un veterano embarcado como patrón de reemplazo. Los once se habían esfumado.

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