La playa que se traga ballenas: por que manadas enteras vuelven a la orilla a morir
En la mañana del 10 de febrero de 2017, los voluntarios llegaron a Farewell Spit con las primeras luces y encontraron la línea de marea cubierta de ballenas. Farewell Spit es un largo y pálido gancho de arena en el extremo norte de la Isla Sur de Nueva Zelanda, que se curva hasta cerrar la bahía de Golden Bay, y durante la noche una manada de calderones de aleta larga había salido a la orilla a lo largo de él. Las autoridades cifraron el número en unos 416 animales. Cerca de siete de cada diez ya estaban muertos. Los supervivientes jadeaban en las aguas someras junto a los cuerpos de sus propias familias, y seguían llamando.
Lo que siguió fue uno de los mayores esfuerzos civiles de rescate jamás emprendidos por cetáceos varados. Unos quinientos voluntarios se adentraron en el agua fría y formaron cadenas humanas, sosteniendo erguidos a los animales vivos, manteniéndoles la piel mojada y el espiráculo despejado, a la espera de la marea. Con la pleamar los equipos lograron llevar de vuelta al mar a un centenar o más de supervivientes. Los calderones dieron media vuelta y nadaron derechos de regreso a la arena. Se intentó de nuevo la reflotación, y de nuevo buena parte de los animales volvió a vararse en el mismo lugar del que acababa de ser sacada.
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