Percy Fawcett y la ciudad perdida de Z: el explorador que el Amazonas nunca devolvió
El 20 de abril de 1925, el coronel Percy Harrison Fawcett partió de Cuiabá, capital del estado brasileño de Mato Grosso, al frente de la expedición más pequeña de su carrera: su hijo Jack, de 21 años, y el mejor amigo de Jack, Raleigh Rimell. Fawcett, entonces de 57 años, no era un soñador de profesión. Oficial de artillería condecorado y topógrafo, había pasado casi dos décadas cartografiando fronteras en disputa entre Bolivia y Brasil para la Royal Geographical Society, sobreviviendo a siete expediciones extenuantes. La octava salía en busca de una ciudad a la que, con deliberado secretismo, llamaba solo «Z».
El 29 de mayo de 1925 envió su último despacho desde un lugar que llamaba el Campamento del Caballo Muerto, donde su caballo había muerto en un viaje anterior. Una última carta a su esposa Nina la cerró con la frase que se convertiría en su epitafio: «No temas ningún fracaso». Luego los tres hombres caminaron hacia el noreste, hacia las cabeceras del río Xingú, y salieron de la historia documentada.
Regístrate y obtén tu primer mes totalmente gratis — acceso ilimitado a todo el archivo, sin anuncios para suscriptores. Cancela cuando quieras.
Suscríbete — primer mes gratis