Star Tiger: el avión que dijo que todo iba bien y desapareció
A las 03:15 de la madrugada del 30 de enero de 1948, un operador de radio en la isla de Bermudas oyó una llamada rutinaria de un avión de pasajeros que volaba en algún lugar sobre el Atlántico oscuro.
La tripulación pedía una marcación, es decir, una dirección hacia la que volar. El operador la calculó y la envió: 72 grados.
A las 03:17 el avión confirmó que la había recibido. La tripulación calculaba aterrizar hacia las 05:00.
Nada en los mensajes indicaba ningún problema.
A las 03:50 el operador volvió a llamar al avión. No hubo respuesta.
El avión se llamaba Star Tiger. Llevaba 31 personas. Nunca se encontró a ninguna de ellas, ni una sola pieza del avión.
Este es el misterio en una frase: un avión de pasajeros moderno, con una tripulación experimentada, envió un mensaje tranquilo a unas 2 horas de su destino, y luego desapareció sin una llamada de socorro y sin dejar ni un rastro.
El vuelo
El Star Tiger era un avión de pasajeros británico nuevo, con 4 motores de hélice. Pertenecía a una aerolínea británica que volaba entre Londres y Sudamérica.
Aquel invierno, la ruta hacia el Caribe iba de Londres a Lisboa y de allí a las Azores, unas islas portuguesas en medio del Atlántico, a unos 1.500 km al oeste de Portugal. Desde allí salía el tramo más largo y difícil: más de 3.000 km de océano abierto hasta Bermudas, una pequeña isla británica a unos 1.000 km de la costa este de Estados Unidos.
A bordo iban 6 tripulantes y 25 pasajeros. Algunos periódicos de la época dieron cifras distintas, pero la investigación oficial contó 31.
Uno de los pasajeros era famoso: un alto mariscal del aire de la Real Fuerza Aérea británica, que durante la guerra había mandado la aviación británica en el norte de África y en la invasión de Francia. Cuando se informó de su muerte, la noticia salió en la portada de un gran periódico estadounidense el mismo día que la del asesinato del líder de la independencia de la India.
El viaje tuvo problemas desde el principio. El 28 de enero, la salida de Lisboa se retrasó unas 2 horas y media mientras los mecánicos revisaban uno de los motores.
Cuando el avión llegó a las Azores, el tiempo sobre el océano era malo. La tripulación se quedó a pasar la noche.
La tarde del 29 de enero, a las 15:34, el Star Tiger despegó de las Azores rumbo a Bermudas.
Una noche baja y difícil
Otro avión de la misma aerolínea volaba esa noche por la misma ruta, con carga. Había salido un poco antes. Las 2 tripulaciones podían intercambiar información por radio.
El comandante del Star Tiger decidió volar muy bajo, a unos 600 metros sobre el mar.
Las fuentes no coinciden en el porqué. Según el expediente de la investigación, era para evitar los fuertes vientos en contra que soplaban más arriba. Según un relato posterior, era por un problema en el sistema de presurización de la cabina. Quizá las 2 cosas sean ciertas. En cualquier caso, el avión pasó la noche muy cerca de las olas.
El tiempo era malo. Lluvia intensa y viento fuerte, y los pronósticos de viento resultaron equivocados, sobre todo a baja altura.
A la 01:26, el Star Tiger iba unos 240 km por detrás del avión de carga. Para entonces ya había pasado lo que los pilotos llaman el punto sin alternativa. Desde allí ya no podía volver a las Azores ni desviarse a Terranova. Tenía que llegar a Bermudas.
Hacia las 02:00, el navegante fijó la posición por las estrellas. El viento había desviado el avión unos 100 km de su rumbo. Lo corrigió, y la hora de llegada se retrasó.
A las 03:04, el radiotelegrafista de a bordo pidió una marcación a Bermudas. La señal era demasiado débil.
A las 03:15 la pidió de nuevo. Esta vez funcionó. Bermudas envió 72 grados, con un margen de unos 2 grados.
A las 03:17, el Star Tiger confirmó el mensaje.
Fue la última vez que alguien supo de él.
El silencio
A las 03:50, el operador de Bermudas llamó al Star Tiger. Sin respuesta.
A las 04:05 volvió a intentarlo. A las 04:11, el avión de carga aterrizó sin problemas en Bermudas. Su tripulación informó de que en el último tramo no había encontrado turbulencias, hielo, niebla ni tormentas.
A las 04:40, Bermudas lo intentó por tercera vez. Entonces se declaró la emergencia.
**Aquí termina lo documentado sobre el Star Tiger: un mensaje recibido a las 03:17, a unos 550 km de Bermudas. Todo lo demás son conjeturas.**
La búsqueda
Esa misma mañana empezó una gran búsqueda.
Durante 5 días, a pesar de que el tiempo empeoraba, 26 aviones volaron un total de 882 horas sobre el océano alrededor de Bermudas. También se unieron barcos.
No encontraron supervivientes. No encontraron cuerpos, ni restos, ni balsas salvavidas, ni manchas de combustible en el agua.
El 1 de febrero, la tripulación de un bombardero estadounidense informó de unas cajas y un bidón de aceite flotando a unos 520 km al noroeste de Bermudas. Nadie pudo relacionarlos con el Star Tiger.
Hubo otro aviso. La tripulación de un barco mercante dijo que durante la noche había visto un avión volando bajo con luces intermitentes, más o menos a mitad de camino entre Bermudas y la costa de Estados Unidos. Si era el Star Tiger, estaba muy al norte de su rumbo. Nadie pudo confirmarlo.
La aerolínea dejó en tierra de inmediato todos sus aviones del mismo tipo.
La investigación
En abril de 1948 se abrió en Londres una investigación pública. Duró 11 días. La dirigía un juez de alto rango, y entre sus asesores había un ingeniero aeronáutico del centro de investigación aeronáutica del gobierno.
El informe se publicó el 21 de agosto de 1948.
Encontró cierta falta de cuidado y de atención al detalle en la planificación del vuelo. Pero no encontró nada lo bastante grave para explicar la pérdida. Subrayó que la tripulación tenía mucha experiencia.
Su conclusión fue tajante. Decía que nunca se había presentado a una investigación un problema más desconcertante, y que el destino del Star Tiger seguiría siendo un misterio sin resolver.
El director de la aerolínea protestó con dureza por la forma en que se llevó la investigación. Poco después, la aerolínea lo despidió.
Y volvió a ocurrir
El 17 de enero de 1949, casi un año después, otro avión exactamente del mismo tipo y de la misma aerolínea despegó de Bermudas hacia Jamaica. Se llamaba Star Ariel. Llevaba 20 personas.
El tiempo era excelente. Poco después del despegue, el comandante envió un mensaje rutinario diciendo que cambiaba de frecuencia de radio.
No se volvió a saber de él. Barcos y aviones buscaron en una zona enorme del océano. No encontraron nada.
La segunda investigación también concluyó que la causa era desconocida.
Tras la pérdida del Star Ariel, esa versión del avión no volvió a llevar pasajeros nunca más.
Así que la historia termina con lo que se sabe y nada más. El Star Tiger volaba bajo, con viento fuerte, algo retrasado y algo desviado, con combustible para unas 3 horas y media. Envió un mensaje normal. Y después desapareció, junto con las 31 personas que iban a bordo.
Conclusiones y preguntas abiertas
La propia investigación dijo que solo podía sugerir posibilidades, y que ninguna llegaba siquiera a ser probable. Estas son las principales, cada una con su fuerza y su debilidad.
**Se acabó el combustible.** La prueba: el avión llevaba mucha carga en relación con su reserva de combustible. En 2 vuelos anteriores por rutas parecidas, este mismo avión había tenido que desviarse para repostar. 2 meses antes, otro avión del mismo tipo había aterrizado con menos de 450 litros. El fuerte viento en contra pudo quemar más combustible del que calculó la tripulación. Y las llaves de los depósitos de reserva estaban en la cabina de pasajeros, así que un tripulante tenía que ir hasta atrás para abrirlas. El problema: a las 03:15 la tripulación parecía tranquila, y según estimaciones posteriores todavía debía quedarles combustible para el último tramo.
**Un error con la altitud.** La prueba: en todos los informes de posición, la tripulación daba una altitud de unos 6.000 metros, 10 veces más que los 600 metros a los que volaba en realidad. Una teoría sostiene que una tripulación cansada perdió la noción de su altura real y, al descender hacia Bermudas, se metió en el mar. Se sabía que los altímetros de la época eran fáciles de leer mal justo de esa manera. El problema: el avión tenía también un radioaltímetro, que medía la altura real sobre el agua. Y la tripulación era experimentada.
**Una avería repentina, demasiado bajo para recuperarse.** La prueba: a solo 600 metros, un incendio, el fallo de un motor o un problema en los mandos deja a la tripulación segundos, no minutos. Eso explicaría por qué no hubo llamada de socorro. El problema: no hay ninguna prueba física de ninguna avería concreta.
**Sabotaje.** La prueba: el director despedido de la aerolínea afirmó que tanto el Star Tiger como el Star Ariel habían sido saboteados, y que un saboteador conocido había sido visto cerca del avión antes de su último despegue. El problema: nunca presentó pruebas, y ninguna investigación las encontró.
**Algo inexplicable en el "Triángulo de las Bermudas".** La pérdida del Star Tiger y del Star Ariel se convirtió más tarde en 2 de las historias más conocidas detrás de la leyenda del Triángulo de las Bermudas. El problema: la leyenda se creó años después. El avión volaba sobre un océano enorme y tormentoso, con mal tiempo, cerca del límite de su autonomía. Ninguna de las investigaciones vio necesidad de una explicación extraordinaria.
Lo que sigue abierto:
¿Por qué una tripulación que estaba tranquila a las 03:17 no volvió a enviar ni una palabra?
¿Dónde cayó el avión al agua, y por qué ni una sola pieza salió nunca a la superficie?
¿Y fue la segunda desaparición, un año después y con un tiempo perfecto, una coincidencia, o la señal de un defecto oculto del propio avión que nadie llegó a encontrar?