Resuelto

Las piedras navegantes del Valle de la Muerte: un misterio centenario que se derritió

2025-07-10 · Lugares enigmáticos · 2 min de lectura

En un rincón remoto del Parque Nacional del Valle de la Muerte, en California, se extiende Racetrack Playa, el lecho de un lago seco de casi cinco kilómetros de largo y llano como pocas superficies en la naturaleza. Dispersas sobre él hay cientos de rocas, algunas de hasta unos 320 kilogramos, y detrás de muchas se alargan surcos tallados en el barro: estelas de decenas y cientos de metros que se curvan, zigzaguean y a veces giran en paralelo como barcos en formación. Las rocas se habían movido, sin duda. Y sin embargo, en casi un siglo de registros, nadie había visto moverse ninguna.

La atención científica comenzó en 1948, cuando dos geólogos cartografiaron las estelas y propusieron remolinos de polvo. Investigadores posteriores culparon a vientos huracanados, a películas resbaladizas de algas o a gruesas placas de hielo que llevarían las rocas como balsas. Otros sospecharon de bromistas, aunque la ausencia de huellas lo desmentía. Un estudio llegó a comprobar efectos magnéticos, y no halló ninguno. Todas las teorías suspendían el mismo examen: nadie lograba sorprender a la playa en plena faena.

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