Resuelto

El hombre que no existía: el misterio de Somerton

2026-07-11 · Personas sin nombre · 1 min de lectura

La mañana del 1 de diciembre de 1948, un hombre fue hallado muerto en la playa de Somerton, en Adelaida, Australia. Vestía un traje elegante, limpio y arreglado — pero no llevaba nada que revelara quién era. Durante 74 años, nadie supo su nombre.

Fueron los detalles los que convirtieron el caso de un cadáver anónimo en uno de los misterios más famosos del mundo. Todas las etiquetas de su ropa habían sido cuidadosamente removidas, una por una. La autopsia sugería envenenamiento — pero ningún veneno fue identificado en su cuerpo. En la estación de tren de Adelaida, la policía encontró una maleta que había dejado. También allí: toda marca identificativa había sido eliminada.

Entonces llegó el descubrimiento más extraño de todos. En un bolsillo oculto de sus pantalones había un trozo de papel enrollado con dos palabras en persa: "Tamám Shud" — "se acabó". El trozo había sido arrancado de un ejemplar raro del poemario persa Rubaiyat de Omar Khayyam. Cuando la policía localizó el libro — arrojado dentro de un coche aparcado cerca — encontró marcas a lápiz en su interior: un código de cinco líneas que nunca ha sido descifrado, y el número de teléfono de una enfermera local, que afirmó no conocer al hombre. Testigos contaron que palideció al ver la fotografía del cuerpo.

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Durante décadas florecieron las teorías: ¿un espía soviético en plena Guerra Fría? ¿Un amante rechazado? ¿Era el código un mensaje cifrado o garabatos sin sentido? El estado conservó su cuerpo embalsamado — una medida excepcional — con la esperanza de identificarlo algún día.

En 2022 llegó el gran avance. El profesor Derek Abbott de la Universidad de Adelaida, junto a una experta en genealogía genética, anunció que habían identificado al hombre mediante ADN de cabellos conservados: Carl "Charles" Webb, un fabricante de instrumentos de Melbourne nacido en 1905, que abandonó su vida a finales de los años 40 tras separarse de su esposa.

Pero aquí está la cuestión — incluso con un nombre, el misterio nunca se cerró del todo. ¿De qué murió? ¿Por qué quitaron todas las etiquetas? ¿Qué significa el código? ¿Y por qué "se acabó"? Hasta hoy, esas preguntas no tienen respuesta.


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