Documentado

El libro que nadie puede leer: seis siglos del manuscrito Voynich

2026-06-15 · Cifrados sin resolver · 2 min de lectura

En 1912, Wilfrid Voynich, un librero anticuario de origen polaco, revisaba baúles de volúmenes antiguos en Villa Mondragone, un colegio jesuita cerca de Roma, cuando encontró un pequeño códice distinto a todo lo que había pasado por sus manos. Sus páginas de vitela estaban cubiertas por una escritura elegante y fluida que no pertenecía a ningún alfabeto conocido — y por pinturas de plantas que no pertenecían a ningún mundo conocido.

A primera vista, el manuscrito — unas 240 páginas conservadas — parece un compendio científico medieval corriente: dibujos botánicos, ruedas zodiacales, diagramas astronómicos, frascos de boticario y página tras página de texto denso. Pero al mirar de cerca, todo se desmorona. Las plantas no coinciden con ninguna especie que los botánicos puedan identificar. Mujeres desnudas se bañan en piscinas de líquido verde conectadas por extraños tubos. Y la escritura — bautizada "voynichés" — fluye con seguridad de izquierda a derecha, casi sin correcciones, como si su autor supiera exactamente lo que significaba.

¿Quieres leer la historia completa?

Regístrate y obtén tu primer mes totalmente gratis — acceso ilimitado a todo el archivo, sin anuncios para suscriptores. Cancela cuando quieras.

Suscríbete — primer mes gratis

Comparte este artículo:

Comentarios de lectores (0)