La chica del tanque de agua: la muerte de Elisa Lam
El ultimo dia de enero de 2013, una estudiante canadiense de 21 anos llamada Elisa Lam entro en la libreria The Last Bookstore, en el centro de Los Angeles. Compro libros y postales para su familia y converso con una encargada, Katie Orphan, que la recordaria despues como una chica calida y llena de vida, de esas clientas que quieren hablar de lo que podria gustarle a la gente de casa. La policia hallaria esos regalos cuidadosamente ordenados en su habitacion del hotel. Hasta donde nadie ha podido establecer desde entonces, fue la ultima vez que una persona fuera del Hotel Cecil la vio con vida. Ese mismo dia, las llamadas diarias que hacia a sus padres en Vancouver, un ritual fijo de su viaje en solitario por la costa de California, cesaron.
Lam era estudiante de la Universidad de Columbia Britanica y viajaba sola. Habia bajado a Los Angeles en tren Amtrak y remontaba la costa en un viaje que debia terminar mas al norte. Mas por presupuesto que por otra cosa habia elegido el Cecil, un decadente hito del centro al borde de Skid Row. El edificio arrastraba una historia pesada: decadas de suicidios, muertes violentas y al menos un roce con residentes tristemente celebres. Para 2013 parte de el se habia rebautizado como un hostal llamado Stay on Main, en un intento de dejar atras esa reputacion.
El Cecil habia abierto en 1924 con unas seiscientas habitaciones, construido para viajantes de negocios en un momento en que el centro de Los Angeles aun esperaba crecer a su alrededor. Llego en cambio la Depresion, el barrio decayo y, en la segunda mitad del siglo, buena parte del hotel se habia convertido en vivienda de largo plazo para gente que no tenia otro sitio. Ese era el edificio en el que Lam se registro: pasillos estrechos, un vestibulo con los restos de su grandeza original y una azotea con cuatro tanques de agua que alimentaban todos los grifos del lugar.
A Lam le dieron primero una cama en una habitacion compartida. Tras dos noches, sus companeras se quejaron de su comportamiento y describieron notas que al parecer les decian que se fueran a casa y episodios en que quedaban fuera con llave. El personal la traslado a un cuarto propio. Debia hacer el check-out a fin de mes y seguir su viaje. Cuando no se presento y las llamadas a casa se detuvieron, sus padres volaron a Los Angeles. El 8 de febrero la policia de Los Angeles anuncio que estaba desaparecida. Los agentes registraron el hotel y no encontraron nada.
El 14 de febrero la policia difundio unos dos minutos y medio de grabacion de seguridad del hotel como llamado publico a aportar informacion. El clip se habia registrado en uno de los ascensores del Cecil el dia en que desaparecio. Muestra a Lam pulsando varias filas de botones, saliendo a asomarse al pasillo, retrocediendo y encogiendose en una esquina como si se escondiera, y saliendo luego a agitar los brazos y mover las manos con gestos extranos y fluidos, al parecer hablando con alguien que no esta en el cuadro. Durante toda la grabacion las puertas del ascensor no se cierran. En cuestion de dias el video habia sido copiado, ralentizado, pausado y diseccionado fotograma a fotograma por millones de personas, y la busqueda de Elisa Lam habia salido por completo de las manos de la policia.
La respuesta llego cinco dias despues, y llego por las tuberias. Los huespedes del Cecil llevaban dias quejandose de la baja presion y de un agua del grifo de color oscuro y sabor raro. La manana del 19 de febrero un empleado de mantenimiento subio a la azotea y abrio uno de los cuatro grandes tanques que abastecian el edificio. El cuerpo de Elisa Lam estaba dentro, flotando boca arriba en el agua. Cada tanque contenia unos mil galones y medía cerca de tres metros de alto, y se accedia a el por una escalera fijada al costado. La abertura superior era demasiado estrecha para que los bomberos sacaran un cuerpo por ella, asi que vaciaron el tanque y lo cortaron por un lado.
El forense del condado de Los Angeles dictamino que la muerte fue un ahogamiento accidental y consigno el trastorno bipolar de Lam como factor contribuyente significativo. El informe mas completo, divulgado en junio, no registro senales de traumatismo ni de agresion sexual. La toxicologia no hallo alcohol ni drogas. Los niveles de su medicacion recetada eran bajos, lo que sugeria que no la habia tomado de forma constante. Su ropa se hallo flotando aparte en el agua. En el relato oficial no habia agresor, ni forcejeo, ni tercera persona de ningun tipo: una joven, sola, en la oscuridad, en la azotea de un edificio. La policia de Los Angeles reviso despues el caso y se mantuvo en el dictamen del forense. Jamas afloro prueba creible alguna de una segunda persona en aquella azotea.
El hallazgo no cerro la historia, sino que la hizo detonar. Los huespedes supieron que durante hasta diecinueve dias se habian banado y habian bebido de un agua que contenia un cuerpo en descomposicion. Las autoridades sanitarias emitieron para el hotel una orden de no beber el agua. El Cecil, ya sinonimo de espanto en el centro de Los Angeles, se convirtio en destino de un turismo de indole mas oscura.
Los padres de Elisa Lam, David y Yinna Lam, presentaron contra el hotel una demanda por muerte por negligencia, alegando que un inmueble con semejante historia deberia haber asegurado su azotea y sus tanques mucho mejor de lo que lo hizo. Un juez desestimo la demanda en 2015, al concluir que el hotel no podia razonablemente haber previsto lo ocurrido.
El video del ascensor, entretanto, cobro vida propia. Se coso en recopilaciones de terror, lo escrutaron sin descanso analistas aficionados y acabo por entretejerse en la ficcion, sobre todo en la quinta temporada de American Horror Story, que se apoyo abiertamente en el Cecil y su leyenda. En 2021 Netflix estreno una serie documental que volvio sobre todo el asunto. Una muerte real se habia convertido en materia prima, y la distancia entre una familia doliente en Vancouver y la interminable repeticion en internet de los ultimos minutos grabados de una joven enferma se ensancho con cada ano que pasaba.
Lam mantenia blogs en los que escribia con franqueza sobre vivir con trastorno bipolar, describia episodios depresivos anteriores con dolorosa sinceridad y publicaba sobre el viaje que estaba haciendo. Fue una lectora, una hija y una hermana, una joven de 21 anos con un futuro que planeaba activamente. Ese registro, escrito con sus propias palabras, es la parte menos discutida del caso y la menos comentada.
Conclusiones y preguntas abiertas
El dictamen del forense sigue en pie y nada lo ha contradicho nunca. Lo que el expediente no contiene es una reconstruccion de la ultima hora, y en ese hueco vive cada explicacion rival.
La explicacion que prefieren los investigadores y la mayoria de los profesionales de la salud mental es un episodio psicotico grave, coherente con la enfermedad bipolar documentada de Lam y agravado por la medicacion que al parecer habia dejado de tomar con regularidad. Encaja con mucho: la toxicologia limpia, la ausencia de heridas, las quejas de las companeras, sus propios escritos sobre episodios anteriores. Su debilidad es la proeza fisica que exige en silencio. Las pruebas nunca muestran como llego a la azotea ni como entro en el tanque. Algunos relatos senalan que una escalera de incendios ofrecia una via hacia arriba, y que un video tomado alli despues mostro al menos una tapa de tanque abierta y no sellada, pero la ruta misma nunca se establecio.
La explicacion tecnica del video es mas estrecha y esta mejor respaldada. Quienes estudiaron los sistemas del hotel concluyeron que el ascensor habia quedado en modo de retencion o inspeccion, con las puertas mantenidas abiertas a proposito. Eso da cuenta de las puertas, el detalle que a la mayoria de los espectadores le parecia imposible. No da cuenta de su conducta, ni pretendia hacerlo.
Las teorias del asesinato, promovidas sobre todo por detectives de internet, se aferran a la inverosimilitud de la escalada e insisten en que ningun accidente corriente pudo dejarla donde se la encontro. Su debilidad es total. Tras anos de escrutinio no hay herida, ni agresor, ni un solo rastro forense. El unico hombre nombrado publicamente como sospechoso, un musico que actuaba con el nombre de Morbid y que una vez se habia alojado en el Cecil, estaba en Mexico en aquel momento y fue exonerado por la policia. Eso ocurrio solo despues de que las turbas en linea lo hostigaran hasta el borde del colapso, que es el dano documentado mas claro que ha producido el caso.
Las lecturas sobrenaturales, alimentadas por el largo recuento de muertos del hotel y por un parecido con la pelicula de terror Dark Water, tienen el problema contrario. Lo explican todo y por eso nada, y son infalsificables por diseno. El detalle que mas inquieto a internet, una prueba de tuberculosis que se repartia por Skid Row esa misma temporada bajo el nombre comercial LAM-ELISA, se disuelve al examinarlo en pura coincidencia, ya que las siglas son anteriores a ella en anos.
Lo que queda sin explicar es concreto. A la azotea se llegaba, segun los relatos, por una puerta que se decia cerrada con llave y provista de alarma, y sin embargo ninguna camara registro su ruta hasta alli, aunque el ascensor la capto de forma tan vivida. Los tanques eran altos y sus tapas pesadas. Los relatos discrepan sobre si la tapa que estaba sobre ella se hallo abierta o cerrada. Y un cuerpo permanecio sin descubrir mas de dos semanas mientras los huespedes de abajo bebian y se duchaban con el agua en que flotaba.
Algunos sostienen que la incomodidad que el caso sigue produciendo dice mas del publico que de Elisa Lam: que una emergencia de salud mental en soledad se siente demasiado azarosa y demasiado triste para aceptarla, y que las manos ocultas son mas faciles de imaginar. Esa es una pregunta abierta y no una conclusion. La posicion documentada es que el mecanismo de su ultima hora quedo sin registrar, y que ningun analisis fotograma a fotograma puede producir un testigo que nunca estuvo alli.