Documentado

Las Líneas de Nazca: un mensaje escrito en el desierto, pero ¿para quién?

2026-05-15 · Lugares enigmáticos · 2 min de lectura

Sobrevuele la pampa de Nazca, en el sur de Perú, y el suelo árido del desierto se convierte de pronto en una galería. Un colibrí con una envergadura de casi cien metros. Un mono con la cola en espiral. Una araña, un cóndor, una ballena, y líneas perfectamente rectas que recorren kilómetros a través de la meseta como trazadas con regla. Cientos de estas figuras, conocidas como geoglifos, fueron grabadas en la tierra entre aproximadamente el 500 a. C. y el 500 d. C., la mayoría por la cultura nasca, que floreció aquí mucho antes que los incas.

Cómo se hicieron no es ningún misterio. La superficie del desierto está cubierta de piedras oscuras recubiertas de óxido de hierro; basta apartarlas para que asome el suelo claro que hay debajo. Con herramientas simples, estacas de madera y cuerdas, equipos pequeños podían trazar incluso las figuras más grandes. Los investigadores han reproducido la técnica en experimentos modernos. Y como este es uno de los lugares más secos y sin viento de la Tierra, los surcos poco profundos han sobrevivido dos milenios casi intactos.

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