Documentado

El día que el cielo explotó: el enigma siberiano de Tunguska

2026-06-10 · Naturaleza inexplicable · 2 min de lectura

Hacia las 7:14 de la mañana del 30 de junio de 1908, el cielo sobre un remoto rincón de la taiga siberiana pareció rasgarse. Una bola de fuego más brillante que el sol cruzó la cuenca del río Podkamennaya Tunguska y detonó en pleno aire con una fuerza descomunal. En cuestión de instantes, unos 2.000 kilómetros cuadrados de bosque milenario — se estima que 80 millones de árboles — quedaron aplastados como cerillas, dispuestos en un inmenso patrón radial que apuntaba lejos de un único punto en el cielo.

Los testigos más cercanos sobrevivieron para contar una historia extraordinaria. En el puesto comercial de Vanavara, a unos 65 kilómetros, un hombre sentado en su porche describió un destello de calor tan intenso que creyó que su camisa ardía, un instante antes de que la onda expansiva lo lanzara de la silla. Las ventanas estallaron a cientos de kilómetros de la explosión, las estaciones sísmicas registraron el temblor por toda Eurasia y, durante varias noches, el cielo de Europa y Asia brilló de forma tan extraña que, según los relatos, la gente leía el periódico al aire libre a medianoche.

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